Gente con un oficio y alguien que quiere aprenderlo
Si ya tenés quien te siga —en un taller, en una cocina, en un aula—, esa gente ya es una comunidad. Solo le falta un lugar.
Comunidades de ejemplo, para mostrar la forma que puede tomar cada oficio. Todavía no publicamos comunidades reales.
Cuatro pasos y tu comunidad está en pie
No hace falta configurar nada antes de empezar. Cada paso se puede cambiar después, y ninguno bloquea al siguiente.
Creá tu comunidad
Un nombre y una dirección. El logo y el color son opcionales, y los espacios iniciales los armamos por vos.
Un minutoArmá tus espacios
Uno para conversar, uno para el curso, uno para los encuentros. Los que sobren se borran; los privados quedan solo para quien vos digas.
Cinco minutosInvitá a tu gente
Copiás un enlace y lo pegás donde ya te siguen, o cargás hasta cien correos de una vez. Entran con el rol que elegiste.
El mismo díaCobrá en tu moneda
Ponés el precio de la suscripción en la moneda de tu país y tu gente paga con lo que ya usa.
Cuando quierasCreá el lugar al que tu gente pertenece
Todo lo que hace falta para que una comunidad funcione, y nada que la vuelva un trabajo de tiempo completo.
Espacios, no un muro único
Dividí la comunidad en las partes que tenga sentido: cada espacio es para conversar, para aprender o para juntarse.
Espacios privados
Un espacio para tu círculo cercano no aparece en la barra lateral de quien no entra. No está escondido: no está.
Invitaciones por enlace o correo
Copiás un enlace y lo pegás donde ya tenés a tu gente, con el rol elegido de antemano. O cargás hasta cien direcciones de una vez.
Un editor que no muerde
Negrita, listas, enlaces, imágenes y menciones con botones. Nadie tiene que aprender a escribir en un formato nuevo.
Cursos con progreso
Secciones, lecciones y video embebido. Cada persona ve cuánto lleva hecho y por dónde sigue.
Encuentros con la hora bien
Cada persona ve el horario en su zona y en la del encuentro. Con recordatorio antes de empezar y archivo para el calendario.
Roles y moderación
Dueño, administración, moderación y miembros. Podés repartir el trabajo sin entregar las llaves de todo.
Novedades y resumen por correo
Respuestas y menciones en un solo lugar, y un correo que junta lo que pasó mientras no estabas. Cada aviso se apaga por separado.
Un perfil por comunidad
La misma persona puede llamarse y verse distinto en cada comunidad. Su cuenta no se entera, y las demás tampoco.
Tres cosas, y cada una hecha bien
Así se ve desde el teléfono, que es desde donde entra casi toda tu gente. Son capturas del producto, no maquetas.
Se conversa
Publicaciones con comentarios y una altura de respuesta, para que un hilo se siga leyendo una semana después.
Se aprende
Cursos con secciones, lecciones y progreso. Es lo que separa una comunidad de un grupo de mensajes.
Se agenda
Encuentros con su horario, su zona y quiénes van. Con recordatorio antes de empezar.
Una comisión, y nada más
- Sin abono mensual No pagás nada por tener la comunidad abierta. Si un mes no cobrás, no pagás.
- Sin costo por miembro Da igual si sos diez o dos mil. La comunidad no se vuelve más cara por crecer.
- Sin costo de instalación Crear la comunidad, invitar gente y armar un curso es gratis. La comisión aparece recién cuando cobrás.
- Sin conversión a dólares Cobrás y recibís en la misma moneda, sin una segunda comisión escondida en el cambio.
Tu comunidad puede estar en pie hoy
Cada comunidad es privada y se entra por invitación de quien la creó. Crearla lleva menos de cinco minutos, y los cobros se activan cuando llegue tu país.